Fernando García Leiro

Fernando García Leiro naceu o 13 de maio de 1.866, fillo do serrador asturiano Antonio García de María de los Dolores Leiro.

O seu primeiro mestre de música foi "O Serrador", que probablemente era o seu pai, e logo Campio García. Compaxinaba a súa faceta de músico tocando o bombardino co seu oficio de zoqueiro. É máis que posible que aprendera algo de clarinete da man de Ramón Lavandeira.

No ano 1.891 ingresou no seminario e abandonou completamente o bombardino.

Cabe destacar que Fernando foi un gran impulsor da creación de coros parroquiais, nos que "que participaban todos los jóvenes, interviniendo en las grandes festividades, sobre todo el Ecce Homo y San José, cuyas novenas solemnísimas, cantadas por el coro y con la música eran la atracción religiosa de todo el municipio".

Faleceu o 10 de decebro de 1.936.

"Amigos da Terra de Montes" escriben...

El doctor Don Fernando García Leiro, fue una de las figuras sacerdotales y humanas más grandes de las diócesis de Santiago de Compostela. Nace el 1866 de una familia humilde, en el barrio de San Pedro de Cerdedo y fallece en 1936. Desde los 10 a los 25 años trabajó de zapatero y zoqueiro. De este pequeño taller de zapatería arrancan las primeras experiencias humanas que influirán decisivamente en su personalidad y en el interés por la cultura. Durante dos años convive la zapatería con la pluma en la pasantía del aspirante a sacerdocio que impartía el párroco de Figueroa.


En el año 1891 ingresa en el seminario de Santiago y el Dr. García Barros, penitenciario de Santiago y mas tarde obispo de Palencia, que conocía las dotes y precariedades económicas de D. Fernando, se convierte en su mecenas. D. Fernando tenía una concepción de la cultura semejante a la que años mas tarde Antonio Machado definiría con estas palabras: “La cultura, es un despertar de las conciencias dormidas”, no un tesoro a repartir entre unos pocos, porque degradaría a los hombres que participan en ella.

Se ordena sacerdote y se doctora en Sagrada Teología, siendo nombrado profesor y Rector del Seminario. Mas tarde es destinado a la Curia episcopal, pero D. Fernando deja estas alturas, ya que necesitaba acercarse a los mas necesitados para depositar la semilla de la cultura. Conocedores sus superiores de sus deseos y de sus vocación, lo destinan al Grove como cura económico, empezando aquí su gran labor buscando la promoción espiritual, cultural y material de sus feligreses, fundando una escuela nocturna para los marineros.

Tres años mas tarde pasa a regir la parroquia de Santa Justa de Moraña donde continua con sus actividades pastorales y culturales. D. Fernando tenía una dominante vocación de pedagogo y no podía vivir sin enseñar, sin tener discípulos a su lado. Muy pronto tienen aspirantes al sacerdocio que querían recibir sus primeras lecciones, pero no conforme, pone en marcha una antigua escuela del patronato en estado de abandono y tras muchas dificultades consiguió el dinero para la fundación, con lo que construye una casa escuela, que pone en funcionamiento para la vida cultural de la parroquia. Fue esta una de las modernas escuelas de aquella época.

En el año 1921 fue nombrado párroco de San Juan de Cerdedo, su tierra. En este pueblo fue recibido con aclamación de júbilo, ya que para todos era pastor, maestro y amigo. En Cerdedo sus estudiantes se han multiplicado, llegando de toda la comarca de Montes. Sus dotes para la enseñanza eran extraordinarias y por encima jamás cobró honorarios, incluso albergaba en la rectoral a todos los que podía.

Entre sus Alumnos hay mas de 25 sacerdotes, de los que destacamos a: Secundino Cortizo y Cortizo, natural de Cerdedo, párroco de Forcarei y arcipreste de Montes, Antonio Rodríguez Fraiz, natural de Tomonde, párroco de Campañó-Pontevedra, historiador y cronista oficial de Terra de Montes. Manuel Villaverde Balboa, natural de Beariz, párroco de Caritel-Puentecaldelas. Farmacéuticos como Manuel Gamallo Simal natural de Cerdedo, farmacéutico en Cerdedo y Angel Bugallo Camiña, natural de cerdedo. Catedráticos de Instituto, como Julio Francisco Ogando Vázquez natural de Beariz, director del Instituto Femenino de Ourense y autor de la biografía del “Dr. Dn. Fernando García Leiro, obrero, sacerdote y maestro”. Maestros como Secundino Jorge Monteagudo natural y Maestro Nacional de Cerdedo y así hasta 111 alumnos registrados, de muy diversas profesiones y de todos los pueblos de la Comarca y alrededores.

También decide fundar un “Asilo de ancianos”, es decir, una residencia para los viejos del municipio, residencia que al mismo tiempo serviría para “taller escuela” impartiendo enseñanzas a las chicas y redimirlas de la ignorancia de aquellos tiempos. Este proyecto no llegó a desarrollarse, puesto que cuando el edificio estaba a punto de finalizar en el año 1936 fallece Dn. Fernando, sin sucesor para esta gran empresa. Así finalizada la obra de este ejemplar sacerdote y gran pedagogo que vivió con mas de 50 años de adelanto sobre su época. Convencido de la plena Institución Libre de Enseñanza, plantea una enseñanza nueva y libre, una enseñanza abierta a las realidades basadas en la “Nova Escola”. Se puede decir, que el Dr. García Leiro fue el precursor de la Educación Permanente de Adultos.

En realidad, Don Fernando no hizo mas que madurar su gran idea de redimir la ancianidad de su tremenda pobreza y desamparo y a la mujer, que a causa de su deficiente preparación y de su trabajo rutinario, no podía hacer otra cosa que trabajar malamente la tierra y desempeñar los oficios mas bajos, en aquella sociedad empobrecida. Esta idea le llevo a construir un gran edificio para escuelas gratuitas y asilo para pobres del Ayuntamiento.

La obra del edificio del Asilo se empezó en 1927, bajo la dirección del maestro de cantería y carpintería Antón Márquez Iánez (1862-1935) de forma altruista, lucense de procedencia, pero heredero de sus tías “Marcas”, panaderas y vecinas de Meilide, de la casa de As Raposeiras (de los antecesores del padre Sarmiento). El edificio está casi pegado a la rectoral de Cerdedo y consta de dos plantas y sótano. Los bajos para la cocina, comedores, despensas, etc., el 1º para residencia de ancianos, oficinas.. y el 2º para residencia de religiosas y escuelas para jóvenes. Este cantero trabajó en el asilo hasta su muerte a los 73 años y D. Fernando al morir no tenía absolutamente nada, incluso tuvo que dejar un deuda de 7.756 pts., y por es razón fue mal vendido por 13.000 pts. por su sucesor Don Ventura Pérez, un controvertido personaje, como se refleja en un Cantigueiro de Cotovade:

“O Abade de Cerdedo

ten unha vena de louco;

señor San Xoán de Cerdedo

non o poña o par do outro”.

Dn. Fernando nos dejó los versos de su epitafio, que significan la leimotiv de su vida: Nada tengo de lo que gané, solo poseo lo que dí, sufro por lo que negué y lo que guardé perdí. Con todo merecimiento, quedó en permanente recuerdo de los Cerdedenses y de todos los Terramonteses.

Ubicación da praza de Fernando García Leiro

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