José Benito García Fernández

José Benito García Fernández, un destacado músico, director e mestre de músicos da vila de Cerdedo, na provincia de Pontevedra, Galicia, deixou unha profunda pegada na historia da música local. Nado o 25 de xaneiro de 1878, José Benito viviu inmerso no ambiente musical dende neno, influenciado polo seu pai, Campo García Silva, tamén músico.

Tiña tres irmáns máis novos e dúas irmás. Aínda que algúns dos seus irmáns tamén mostraron interese pola música, non temos constancia de que chegaran a dedicarse profesionalmente a ela. A emigración tamén marcou a vida de José Benito e dos seus irmáns, e el mesmo pasou varios anos no Brasil, retornando periodicamente a Galicia. Casou con María Josefa Sieiro Souto e tiveron fillos durante a súa vida en Brasil.

José Benito destacaba como músico polifacético, sendo capaz de tocar varios instrumentos, como o bombardino, clarinete, saxofón e caixa. Tamén traballou como canteiro e participou en proxectos de construción, como a Ponte en Arén e o edificio da Escola Naval de Marín.

Ademais da súa actividade musical, foi un importante mestre e educador. A súa casa servía de academia de música, onde moitos mozos recibían leccións e adquirían coñecementos musicais. A súa dedicación contribuíu á formación dunha xeración de músicos en Cerdedo. José Benito dirixiu a banda local e organizaba ensaios na súa academia.

Co paso dos anos, a saúde de José Benito foi deteriorándose e deixou de tocar instrumentos de vento debido a problemas respiratorios. Despois de décadas de dedicación á música, deixou de tocar na década de 1950 e a banda de Cerdedo realizou as súas últimas actuacións mentres el estaba vivo. Faleceu o 20 de abril de 1956, aos 78 anos, deixando un baleiro na música de banda en Cerdedo.

José Benito García Fernández foi unha figura destacada na historia musical de Cerdedo, transmitindo os seus coñecementos e amor pola música a moitos mozos da vila. O seu legado perdura a través dos músicos que formou e da súa contribución á cultura musical local.

BANDA POPULAR DE CERDEDO
Banda de música de Cerdedo

*Información obtida do libro As bandas de música de Cerdedo (Autor: Manuel Campos Toimil)

Bandas de música de Galicia
Enrique Alvarellos Iglesias

Cerdedo

(1 851-1 955)

Cuando, procedente de Lugo u Orense, el automovilista llega a Folgoso, ya no tarda en conocer la villa de Cerdedo, que necesariamente ha de atravesar de arriba a abajo.

En esta montañesa localidad de la provincia de Pontevedra existió una agrupación bandística, desde los comienzos de las bandas de Galicia. En el año 1.851, comenzó a ser organizada, según documentos consultados, si bien no hemos podido conocer el nombre de su promotor. Años más tarde, ya se habla de un asturiano, llamado Serrador, -por ser éste su oficio- que dirige la banda y toca varios instrumentos. Fallece Serrador, y se hace cargo de la batuta Constante Paz, que no tarda en abandonar el cargo. Se suceden entonces varios directores, entre los que hay que destacar:

Francisco Cerdeira, Manuel García, José Benito García, y ya, por fin, Manuel Monteagudo Cadavid, más conocido por “Touqueira”, con quien la banda se deshace en 1 955.

Los componentes que la de Cerdedo tuvo en los últimos años de su existencia, son los siguientes:

Oboe: Manuel Rey.
Requinto: Traían a uno de La Estrada.
Clarinete: Sieiro/ Fortes/ Clemente/ Eladio/ Durán.
Fliscorno: Gerardo Lavandeira/ Troitiño/ “Limeres”.
Cornetín: Nicolás García (maestro nacional).
Saxo alto: José Durán/ Manuel García/ Varela de Melide.
” tenor: Luis Caramés (maestro nacional)
Trombón: Antonio Varela/ Enrique Monteagudo/ José Monteagudo/ Manolo Monteagudo (fillos do Touqueira).
Bombardinos: José Benito García/ Valentín Durán.
Bajo: Jesús Troutiño/ Lavandeira/ Jaime/ Pedre, o Manco (de la izquierda).
Bombo: Gervasio Bugallo/ Sieiro/ Secundino Horta.
Platillos: José Paz.
Caja: Jesús Troitiño/ Ismael/ David Paz

De todos los bombistas, excepto José Paz, ningún sabía solfeo, y sólo salían cuando la banda tenía que dividirse, para hacer tres o más fiestas a un tiempo.

Esta banda llegó a tener 30 componentes. En tiempos de la República, y por motivos políticos, se dividió en dos: la de Cerdeira y la de José Benito. Más tarde, llegaron de nuevo a juntarse ambas.

Uno de sus primitivos músicos, Bernardino Cachafeiro, contrajo matrimonio en 1 868 con una chica de Campo Lameiro, y en aquella villa, fundó otra banda que llegó a competir con la de Cerdedo, si bien las relaciones humanas entre ambas eran cordiales.

Los componentes que la de Cerdedo tuvo en los últimos años de su existencia, son los siguientes:

De todos los bombistas, excepto José Paz, ninguno sabía solfeo, y sólo salían cuando la banda tenía que dividirse, para hacer tres o más fiestas a un tiempo.

Atravesaban la montaña andando, hasta llegar a Barcia y Covela de Antas, tierra de Cambeses, y llegaron hasta Oitabén, ya cerca de Redondela. Llevaban siempre la comida, consistente en cinco libras de carne y una de jamón, y allá hacían el cocido en la taberna que hubiese. En Oitabén, la fiesta solía hacerla Cambeses. pero un año tuvo que faltar, y escribió a Touqueira, para que fuese a cubrirle el compromiso; Touqueira le aceptó. El fuerte de la de Cerdedo era la Misa; cantaban tres o cuatro, entre ellas, la de Revanello y la de Pío X. Touqueira había sido seminarista, y de esto sabía mucho, además de cantar muy bien. En Antas los estaba esperando un “práctido de Cambeses”, para conducirlos a Oitabén. Cambeses le había dicho a Touqueira que no llevara bombo, por haberlo allí, y luego resultó que tenía la piel rota. Gracias a un gaiteiro que, situado al lado de la banda, se encargó él mismo de darle el golpe para el remate.

“A xente dalí -nos contaron- tiña un baixo concepto dos músicos que sempre chegaban á parroquia cunha fardela e unhas faragullas, para comeren”. “pero aquil ano, os de Cerdedo chegaron cunha mula e unha perna de becerro inteira. Foron á taberna, e dixéronlle: Vosté poña o repolo e mailo unto e garbanzos, e fáganas ahí un bo cocido”. Tan pronto como los de la taberna observaron la abundancia y la pulcritud en el uniforme de los de Cerdedo, los subieron al cuarto-comedor en donde también comían los curas de la fiesta, porque antes, había comentado el dueño de la casa:

“Ista xente éche entre fina, e hai que levalos pra onde os curas”.

Canteiros e artistas da Terra de Montes e ribeiras do Lérez
Antonio Rodríguez Fraíz

ESTA INFORMACIÓN PODE TER ERROS

Xosé Benito

Músico e direitor de banda de música, nado en Cerdedo nos derradeiros do século XIX.

Discipulo do mestre Labandeira Durán, acadou á sua veira outos coñe cimentos musicales, chegando a dirixir a banda polo mestre funda da, inda que sin acadar a outura por él conquerida, debido as limitadas facultades que, como executante tiña.

Hemeroteca

1934...

4 DE MAIO – EL PUEBLO GALLEGO – ANO XI NÚMERO 3148

CERDEDO

LA FIESTA DEL TRABAJO.- Con brillantez se celebraron en esta localidad los festejos del primero de mayo.

Desde el amanecer se anunciaron con una gran tirada de bombas y la afinada banda de música, que dirige el competente música don José Benito García, recorrió las calles ejecutando alegres dianas.

A las once se celebró una manifestación que se dirigió a la Casa del Pueblo, concurriendo las agrupaciones socialistas del término municipal con sus banderas.

A las tres de la tarde se celebró el mitin de carácter social republicano.

En primer lugar habló el maestro nacional don José Sobreira Fernández, que vino a esta villa invitado por su compañero de Cerdedo, don Francisco Varela Buela.

Al terminar su discurso fué muy aplaudido.

Habló a continuación el obrero Antonio Pena, de la Juventud Socialista de La Estrada, fustigando al caciquismo e insistiendo en la necesidad que tienen los campesinos de unirse a los obreros del pueblo para conseguir sus justas reivindicaciones.

Siguióle en el uso de la palabra Erundino Bregueiro.

Por último, el presidente de la Federación de La Estrada, Manuel Coto, dedicó un recuerdo a los mártires de Chicago inmolados en holocausto a la causa.

Todos los oradores fueron muy aplaudidos.

Terminado el acto la banda de música tocó alegres iezas, celebrándose un baile que durá hasta el anochecer.

1939...

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