Jesús Campos Fernández

Jesús Campos Fermández nado en Chamosa (Forcarei) o 20 de decembro de 1934, criado pola súa nai Palmira despois de que seu pai emigrara para Montevideo no mesmo ano no que el nacera. Caspou no ano 1954. Traballou de reloxeiro no lugar da Estrada e Forcarei e posteriormente marchou traballar a Asturias onde estivo 50 anos, ao non ter carga de traballo nese oficio. Músico máis que recoñecido na zona de Forcarei, tocando entre outros lugares na sala Changüí, amenizando os bailes.

Iniciouse no mundo da música tocando o tambor á idade de 4 anos, e un ano máis tarde xa ía co seu tío ás "rúas" que tiñan lugar en Castrelos. Aos 7 anos comezou tocar a gaita guiado por Poceiro (Pontevedra). Máis adiante, aos 12 anos, comezou a tocar o acordeón con varios mestres, entre eles un mestre de acordeón en Bouzas.

Foi a clases de música en Pontevedra con Don Agustín Estévez, organista da catedral Santa María, 3 días á semana; ía a solfexo á escola de Artes e Oficios con Titón, o sogro de Diosiño; foi tamén con Segunda, a muller de Poceiro, Bastos e Manolo da Bahía. Tamén destacar que recibiu clases de solfexo de Rogelio Grova, director naquela época da Banda-Orquestra Municipal da Coruña.

Tiña sobre 13 ou 14 anos cando marchou para Barcelona. Estivo alí durante 6 meses, no Instituto Mozart, sendo alumno do acordeonista Joaquín Gomar. Máis adiante, en Victoria, e sen deixar nunca a súa formación de lado, recibiu clases de Roberto Rodríguez, director da Banda Municipal de Victoria.

Durante o tempo que estivo en Asturias non tocou nada a gaita, pero si o acordeón. Foi tamén alí onde aprendeu a tocar a batería, ao tempo que rexentaba unha casa de instrumentos musicais.

Formaba parte dun cuarteto composto por piano, batería, saxofón e trompeta co que tocou nun cabaret durante catro anos.

No seu regreso a Chamosa, formou parte do grupo os Diplomáticos do acordeón, ocupando o oco que deixara Maduro. Alí tocaba a gaita e o acordeón.

Tocou en diversas formacións como a Orquestra Madrigal, o grupo Casablanca, Gran Palace, Centaurus, Os Cántabros ou Os Galas, que recibía ese nome por ser a metade dos integrantes galegos e a outra metade asturianos. Tamén tocou con diversos artístas coma Machín, Salomé, Karina, Massiel, etc.

Jesús Campos tocando o acordeón e Paco Farria ollando un cartel na vella Sala Paraíso dos anos 50.
Revista Cotaredo nºVIII - 2005

Un Jesús de Cachomil moi novo practicando co seu inseparable acordeón nos anos 40.
Revista Metacios nºI - 2012

Romaría na Madalena nos anos cincuenta (Jesús Campos toca a gaita, acompañado por Caladiño)
Revista Cotaredo nºVIII - 2005

Entre outros músicos, Jesús Campos e Avelino de Soutelo, no ano 1958.
Revista Cotaredo nºXIII - 2011

Na sala Paraíso de Forcarei nos anos 50.
Revista Cotaredo nºXIII - 2011

Na sala Paraíso de Forcarei nos anos 50 con Celso Mariño ó micrófono e Jesús Campos co acordeón.
Revista Cotaredo nº
XIII - 2011

Na Changüí, actuando Avelino, Antonio Fernández, Jesús Campos e O Caladiño no ano 1960.
Revista MetaciosII - 2013

Un gran músico

Vídeo realizado por Mariluz Rodríguez para Vai de vagar - Beariz.

Prensa

Faro de Vigo - 21 outubro de 2011

El coleccionista de acordeones vende sus joyas

El forcaricense Jesús Campos llegó a tener más de 200 y ya se ha desprendido de 50

Silvia pampín - Forcarei 21·10·11 | 09:30

Lleva más de 30 años ligado al coleccionismo de acordeones. Pero, mientras que antes era comprador, ahora ha emprendido el camino inverso. El coleccionista de acordeones de Chamosa, el músico forcaricense Jesús Campos, sigue mirando con amor a la niña de sus ojos, su colección de acordeones, pero admite que ya "no le ve futuro". De ahí que quien llegó a ser un referente por atesorar más de 200 instrumentos diferentes, haya empezado a vender sus "joyas" a coleccionistas.

A sus 77 años y con más de 70 ligado a la música, ha llegado a la conclusión de que no puede dedicar parte de su pequeña pensión a mantener en óptimas condiciones las numerosísimas piezas de su colección. Hasta el momento se ha desprendido ya de 50. Así, recupera parte de su coste "incalculable". Le hubiera gustado que el conjunto le hubiese servido de base a una institución para formar un museo para el disfrute público de sus piezas. Pero, frustrada esta expectativa, Jesús ha encontrado en sus acordeones –de marcas tan prestigiosas como Scandalli, Organola o Soprani– una herramienta para vivir "más holgado".

Solo se quedará con una decena, que seguirá usando como músico y como coleccionista de un instrumento al que ha dedicado toda su vida. De hecho, en Avilés –además de dos relojerías– llegó a tener una tienda de instrumentos musicales en la que consiguió buena parte de sus acordeones. A clientes que adquirían uno nuevo, les compraba el antiguo.

Hace 10 años, tras su jubilación, regresó a vivir a Chamosa para cuidar de su anciana madre y con él se trajo su espectacular colección. Siguió enriqueciéndola, llenando de notas musicales la aldea en la que, durante su niñez, había aprendido a tocar la gaita llevando las vacas a pastar. Aunque asegura que ni el Gaiteiro de Soutelo ni el de Sorribas le quisieron enseñar a tocar, "rompiendo la cabeza", se fue curtiendo como músico. El mítico Poceiro de Pontevedra le enseñó a afinar y a preparar la palleta. En las fiestas, se arrimaba a los "gaiteiros" y, aunque estos le daban la espalda, se fijaba en cómo preparaban sus instrumentos. Así aprendió. Con apenas 11 años, empezó a actuar en "ruadas". Quería ser músico y aprendió a tocar el acordeón, con Arturo Bastos en Vigo y con Agustín Estévez en Pontevedra. También estudió solfeo con Tritón. Luego, emigró a Cataluña y al País Vasco. Siempre se las ingeniaba para seguir estudiando, como todavía hace hoy. Luego, tocó un año en el salón Paraíso de Forcarei y 5 en el Changüí de Soutelo. Ya casado, emigró a Asturias. Allí, además de regentar dos relojerías y la tienda de instrumentos musicales, también siguió muy ligado a la música, formando una banda de música y la orquesta Maravillas. Al regresar a Forcarei, tocó hasta hace apenas dos meses en Los Diplomáticos del Acordeón. Ahora, con otros músicos, prepara nuevo grupo: Los Nuevos Diplomáticos.

Faro de Vigo - 4 decembro de 2019

Una niña con banda sonora

A sus 85 años de edad, Jesús Campos atesora una colección de más de un centenar de acordeones

Jesús de Chamosa, con algunos de sus acordeones. // Bernabé/Juan Carlos Asorey

Recuerda como si fuese ayer el momento en que escuchó su sonido. La primera vez que Jesús Campos -conocido por sus vecinos como Jesús de Chamosa- vio tocar un acordeón fue en un baile de Forcarei. Recuerda que entonces se interpretaba primero para los adultos y antes del fin de fiesta, se reservaban tres piezas para los más pequeños. Sus ojos de niño se abrieron de par en par para no perder detalle de cómo tocaba aquel acordeonista. "Fue cuando me entró el bicho del acordeón", recuerda. A sus 85 años, Jesús lleva tocando desde que tenia 7. Comenzó con la gaita pero, entre los 10 y los 12 años, probó el acordeón. No pudo hacer más que dedicar toda su vida a hacerlo sonar.

El gusto por los acordeones ha llevado a este vecino de Forcarei a tener una colección amplísima. Llegó a tener 200 y en la actualidad conserva más de un centenar. Una treintena de estas auténticas joyas se expondrán para disfrute de todos los interesados en una muestra que el Concello de Forcarei inaugurará esta semana, en el marco de las actividades ideadas con motivo de la celebración de la Festa da Richada.

Jesús sigue con atención los detalles del montaje de esta muestra. En ella se integran valiosas piezas con casi un siglo de antigüedad. Explica que antes las fábricas hacían las piezas integramente, confeccionando cada una de las partes que componen el acordeón. "Andaban a la competencia, a ver quién lo hacía más bonito, subraya. Sin embargo, explica que en que, hoy día, lo habitual es que el instrumento se vaya montando con la caja que fabrica una firma, el teclado que elabora otra, el fuelle que confecciona una tercera o las voces" que aporta otra fábrica diferente. Estima que el resultado hace que los acordeones actuales guarden un mayor parecido entre sí, frente a la singularidad de las piezas antiguas.

"Antes sonaban distinto. Eran acordeones más dulces", indica este experto. Entre las piezas que conforman la exposición que se abrirá estos días en el salón de actos del Concello de Forcarei hay modelos muy especiales. Algunos sorprenden por su teclado curvado, otros destacan por la firma del fabricante y los hay que conservan el recuerdo del que un día fue su propietario. De este modo, entre los instrumentos expuestos está el que perteneció al célebre Gaiteiro de Sorribas y también el que hacía sonar Maduro Cachafeiro, sobrino del mítico Gaiteiro de Soutelo de Montes. Todas ellas son joyas que forman parte de la colección de Jesús Campos ha ido conformando a lo largo de su vida, comprando piezas y restaurándolas, atesorándolas como joyas que son. La vida de Jesús de Chamosa siempre tuvo banda sonora. Comenzó a tocar con solo siete años, haciendo sonar la gaita que su tío le compró en Lugo. Llegaría después el acordeón y su deseo por adquirir toda la formación posible. Estudio en Pontevedra, en Vigo y en el Instituto Mozart, en Barcelona Recuerda que le compró a Avelino Pichel un acordeón por 3.500 de las antiguas pesetas y que aprovechaba todo el tiempo que tenía para estudiar música, restándole horas al sueño para cumplir el suyo propio. Tocó un año en el salón Paraíso de Forcarei y cinco en el Changüí de Soutelo.

Explica que, como entonces no se podía vivir solo de la música, se adentró en el oficio de relojero en A Estrada. Se marchó a Asturias y, además de regentar dos relojerías, montó una tienda de instrumentos musicales en Avilés. Reparaba acordeones, a base de comprar y restaurar, comenzó a formar su amplísima colección, buceando siempre en rastros y ventas de antigüedades en busca de su preciado instrumento. Al regresar a Forcarei, tocó en Los Diplomáticos del Acordeón, siendo uno de los fundadores después de Los Nuevos Diplomáticos.

Jesús ha vivido 75 años ligado al acordeón. Ha tratado de sacar de él la mejor de las melodías y de conformar una colección difícil de superar. En ella reúne el fruto de años de búsqueda, de trabajo y de mucho mimo. Ahora expone sus joyas para disfrute de todos para que solo, con contemplar su belleza, uno pueda imaginar que de ellas brota una melodía igual de hermosa. La vida de Jesús Campos Jesús de Chamosa-ha estado consagrada a la música en general y al acordeón en particular. Su sueño de ser músico le ha hecho esforzarse mucho hasta conformar una partitura a la altura de los grandes maestros.

O acordeón na música de Forcarei

Parte do tesouro creado por Jesús Campos amosouse no Concello de Forcarei no ano 2009., uns corenta instrumentos, dunha colección de preto de 150. O propio Jesús inaugurou a mostra xunto o secretario xeral de Política Lingüística da Xunta, Valentín García, e a alcaldesa, Verónica Pichel.

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